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Iglesia Cristiana-Gnóstica Litelantes de la Caridad Universal

Capítulo II - UNA ESPANTOSA VERDAD

Los estudiantes de todas las escuelas seudo-esoteristas y seudo-ocultistas confían en llegar algún día a la perfección y a la liberación final, mediante la ley de la evolución.

 

Nosotros los gnósticos no podemos negar jamás la ley de la evolución, sería absurdo negar la ley de la evolución. También existe la ley de la involución, evolución e involución, estas dos leyes mecánicas se procesan simultáneamente en toda la naturaleza. no podemos negar esas dos leyes, pero tampoco podemos aceptar lógicamente que la mecánica pueda llevamos a la auto-realización íntima.

 

Ninguna mecánica puede auto-despertarnos, ninguna mecánica puede auto-realizarnos íntimamente. Esto de la auto-realización sólo puede ser el resultado de un trabajo consciente y positivo sobre sí mismo y ninguna ley mecánica puede hacer por nosotros este trabajo.

 

Creemos en la evolución y creemos en la involución, pero no creemos, no podremos creer jamás, no podemos aceptar nunca que la ley mecánica de la evolución puede auto-despertar nuestra conciencia y llevamos mecánicamente a la auto-realización interior profunda.

 

Muchas especies vivientes son el producto de la evolución y muchas otras lo son de la involución. Por ejemplo, el perro, el burro, la lagartija casera y muchas especies de monos, chimpancés, etc., son especies que han resultado de la involución y que están en franca involución. El caballo, el águila, etc., son el resultado de la evolución.

 

Sucede también que muchas especies evolucionan durante algún tiempo y luego involucionan, se degeneran.

 

Mucho se ha dicho sobre los caníbales y salvajes de las profundas selvas, los estudiantes seudo-esoteristas y seudo-ocultistas, así como muchos darwinistas totalmente embotellados en el dogma de la evolución, suponen que esas tribus son hombres primitivos en vía de evolución.

 

Nada puede estar más lejos que esa absurda suposición, realmente los salvajes son el resultado de la involución, de la degeneración, esas razas vienen de otras razas y otras civilizaciones.

 

Los caníbales y salvajes primitivos tienen, detrás de sí, antepasados gloriosos y formidables tradiciones. Realmente ellos vienen de gentes que llegaron a la cúspide de la civilización.

 

Las hormigas y las abejas, que muchos seudo-ocultistas suponen, especies en franca y positiva evolución, realmente son criaturas en proceso de total involución. En tiempos arcaicos antes que apareciera sobre la tierra el animal intelectual llamado equivocadamente hombre, hubo según nos cuenta la tradición, razas de semi-dioses y titanes. no hay raza que no recuerde en sus tradiciones a esos semi-dioses y titanes, lo lamentable fueron los primeros ensayos de tipo marxista comunista. Dichas razas se propusieron crear la sociedad comunista y lo lograron, empezaron por prohibir toda religión y establecer sangrientas dictaduras.

 

 

En principio se necesitaron grandes esfuerzos intelectuales y voluntad de acero para crear la sociedad estilo comunista, después todo se volvió mecánico, la libre iniciativa fue aniquilada y como resultado se hizo inútil pensar, órgano que no se usa se atrofia; aquellas gentes dejaron de usar la inteligencia y el cerebro se atrofió, después los movimientos mecánicos se volvieron hereditarios, transmitiéndose instintivamente de padres a hijos.

 

Pasaron los siglos, nacieron y murieron civilizaciones, nacieron y murieron varias edades de piedra, aquellas criaturas involucionaron, se fueron volviendo cada vez más pequeñas, sus formas se alteraron con los siglos, los movimientos de tipo social comunista marxista se siguieron heredando.

 

Hoy nos asombramos de la perfecta organización de un hormiguero o de un panal de abejas, sólo lamentamos que esas especies ya no tengan la brillante inteligencia de otros tiempos. Realmente abejas y hormigas descienden de gloriosas razas pre-humanas que cometieron el error de crear la sociedad socialista marxista.

 

La evolución y la involución son leyes totalmente mecánicas, dichas leyes existen, pero lo malo, lo equivocado, es atribuirle a dichas leyes factores que no tienen.

 

Es urgente comprender que sólo la revolución de la conciencia puede llevamos a la auto-realización íntima.

 

La senda del filo de la navaja es el camino de la revolución verdadera. Este camino es el que posee todos los medios para desarrollar ocultas posibilidades del hombre, tenemos que reconocer que son muy pocos aquellos que se meten por el camino de la revolución íntima, esto nos indica lo difícil y raro que es encontrar en el mundo, hombres con todas sus posibilidades ya totalmente desarrolladas.

 

El desarrollo de estas posibilidades no es una ley. La ley trágica y sombría que existe para el animal intelectual llamado hombre, es el vivir dentro del círculo de las fuerzas mecánicas, convertido en hombre-máquina.

 

El camino que conduce al desarrollo de todas las divinas posibilidades es totalmente revolucionario, tenemos que marchar contra la naturaleza y desenvainar la espada para pelear contra sus poderes tenebrosos. Tenemos que pelear contra todo lo existente, contra el cosmos y contra sí mismo, esto explica porqué la senda del filo de la navaja es tan difícil y trabajoso.

 

La senda del filo de la navaja es la senda de la verdadera revolución interior. Esta senda es lo opuesto a la vida corriente, a la vida de todos los días, realmente la vida común y corriente, aún cuando esté llena de intereses científicos, filosóficos y sociales, sólo conduce a la muerte.

 

El hombre está lleno de posibilidades que pueden permanecer sin ningún desarrollo y que hasta pueden desaparecer del todo si no tiene el valor de meterse por el camino de la revolución íntima.

 

Esto de la auto-realización íntima es contrario a los intereses de la naturaleza, y cuando un hombre resuelve entrar a la senda de la revolución, la naturaleza lanza contra éste todos sus poderes tenebrosos, realmente la naturaleza necesita del hombre-máquina, pero lo necesita así como está con excepción de su perversidad, realmente el hombre-máquina es necesario para la economía de los reinos orgánicos e inorgánicos.

 

El hombre es con relación a la Gran Naturaleza, lo que las células del hígado o del cerebro lo son para el organismo humano entero, la naturaleza utiliza al hombre máquina para sus propósitos orgánicos y luego se lo traga en el Avitchi, (Abismo, Infernus). Si toda la humanidad se auto-realizara, habría un equilibrio del planeta Tierra y una catástrofe espantosa, es pues muy difícil y totalmente imposible pensar que todos los seres humanos se auto-realicen.

 

Sólo el individuo puede auto-realizarse, empero es raro hallar un individuo que realmente esté dispuesto a meterse en el camino de la revolución, radical, total, absoluta.

 

Lo peor de todo, es que nadie está obligado a ayudamos, esto es cuestión totalmente propia, individual, íntima; ahora nos explicaremos mejor aquella frase del cristo que dice: “Muchos son los llamados y pocos los escogidos”, o esta otra que dice: “De mil que me buscan. uno me encuentra; de mil que me encuentran uno me sigue; de mil que me siguen, uno es mío”.

 

Todo el mundo repite estas frases, todo el mundo está perfectamente convencido de comprenderlas, pero hay que buscar con la linterna de Diógenes a aquel que realmente pueda comprenderlas en forma absoluta y total, todos se creen escogidos y sólo con los dedos de la mano se pueden contar los escogidos, es raro hallar en el mundo algún escogido.

 

Realmente la humanidad en su totalidad será tragada por el abismo. Muy pocos serán los salvados.

 

El Movimiento Gnóstico comprendiendo esta espantosa verdad se propone enseñar al mundo el camino verdadero, franco y sincero, de la legítima y autentica revolución interior.

 

El Movimiento Gnóstico quiere salvar al que se deje salvar, al que resuelva dejar el orgullo de creerse sabio.

 

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